Historia de la Legión Ardiente

Los titanes, creadores del orden del universo, sabían de la existencia de demonios en el vació abisal y la amenaza que suponían para sus mundos, por lo que tras unos ataques de los demonios, decidieron nombrar a un titan como guardián, este fue Sargeras.

Durante millones de años Sargeras luchó y encarceló a los demonios, hasta llegar a un punto que la corrupción de estos empezó a enloquecerlo. Las dudas le invadieron hasta el punto en que perdió la fe en su misión y en sus hermanos titanes por lo que empezó a creer que el orden y el caos era lo correcto para el equilibrio. Decidió acabar con la creación de los titanes creando un ejercito, la Legión Ardiente.

El planeta de Argus fue donde Sargeras fue encarcelando a los demonios que iba derrotando y de donde sacó su gran ejercito ahora que tenia otros planes para el universo, junto con Kil’jaeden escogido para reclutar demonios para la legión y Archimonde elegido para dirigir a esta orden de demonios.

Pasados miles de años tubo lugar la primera invasión de la Legión Ardiente, cuando se sintió atraída por Azeroth al notar la magia realizada por los Altonato bajo la reina Azshara y su consejero Xavius con el pozo de la eternidad. Sargeras quería consumir la energía que emanaba de el pozo por lo que persuadiendo a Azshara consiguió enviar un ejercito a Azeroth par destruirlo y poder consumirlo.

Consiguieron parar la invasión de la legión Illidan y Malfurion, con la ayuda de Cenarius el semidiós, que pidió la ayuda de los dragones para vencer la legión Ardiente. Sargeras necesitaba de un vinculo mágico para poder atravesar por el portal, por lo que Cenarius junto con Malfurion y Tyrande decidieron destruirlo para evitarlo. La destrucción del pozo de la eternidad creó una gran explosión que formó el mundo de Azeroth tal y como lo conocemos ahora, dejando un gran vórtice en el lugar donde anteriormente estuvo el pozo.

La segunda invasión fue estudiada con detalle, por lo que llevó a Kil’jaeden a Draenor donde descubrió la raza de los orcos, que podían ser la llave para tener éxito en la invasión, debilitando Azeroth antes de invadirlo. Que los clanes orcos bebieran de la sangre de Mannoroth fue la clave para la invasión por parte de los orcos a través del Portal Oscuro en dos intentos diferentes, ambos fallidos por el ejercito humano.

Visto el fracaso de los orcos, Kil’jaeden decidió utilizar a Ner’zul para crear una plaga que no fallaría como los orcos, creando el rey exánime y generando la gran plaga en Rasganorte. Esta Plaga invadió gran parte de Azeroth en muy poco tiempo con el objetivo de corromper el árbol del mundo de Monte Hyjal que contenía la esencia de la vida en Azeroth.

Una alianza de elfos de la noche, humanos y orcos luchó contra Archimonde mientras Malfurion realizaba un ritual sobre Nordrassil, el árbol de la vida. Cuando Archimonde ingirió la energía de este árbol, Malfurión soltó el hechizo haciendo que esta energía estallara dentro de él derrotando así a Archimonde.

Con Archimonde muerto, la legión ardiente pasaba a estar en manos de Kil’jaeden.

La tercera invasión, que fue fallida, fue en Terrallende, donde la legión Ardiente intentaba dar caza a Illidan tras su traición e intento de matar al Rey Exànime. La Legión envió tropas a Terrallende pero no consiguió abatir a las fuerzas de Illidan. También intervino la Alianza y la Horda, combatiendo contra las tropas de la legión que intentaban entrar en Terrallende por el Portal Oscuro y destruyendo la apertura de otros portales por toda Terrallende, como las de el trono de Kil’jaeden.

Después de una larga lucha se dio como fallida la invasión de la legión Ardiente pero lo que no sabían es que Kil’jaeden tenia otros planes paralelamente, usando a Kael’thas tras su derrota en el Castillo de la Tempestad que cegado por el ansia de poder  ayudó a la legión a invadir y conquistar Azeroth. Kael’thas, devuelto a la vida por Kil’jaeden capturó a M’uru y a Anveena, que era una joven que contenía la energía de la fuente del sol que permitiría invocar a su señor.

Los dragones del vuelo azul y los héroes de Azeroth, en el Bancal de Magister, revertieron la invocación de Kil’Jaeden. Anveena se sacrificó para debilitar a Kil’jaeden y así ser absorbido por la fuente del sol devolviéndolo al vacío abisal. Con los restos de M’uru se volvió a generar la fuente del sol, haciendo así que los elfos de sangre pudieran saciar su sed.

A partir de aquí, en legión veremos cuales son los planes de la Legión Ardiente para su cuarta invasión de Azeroth…

 

 

 

 

 

  • Antonio

    Me he pasado por toda la web y me ha gustado mucho… pero comento aquí precisamente en el apartado de Lore porque la redacción de los artículos por parte de Yanny es muy entretenida. Lastima que hace tiempo no se publica nada. Gracias por el tiempo invertido en la redacción de estos artículos.

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