La historia de Warlords of Draenor

cabecera

Garrosh Grito Infernal huyó de la justicia con ayuda del dragón Bronce Kairozdormu para encontrarse con un Draenor alternativo, en una época anterior a que la Horda original llegara a Azeroth. Sediento de venganza, Garrosh proporcionó a su padre, Grommash Grito Infernal, la tecnología necesaria para crear un ejército perfecto: la maquinaria conquista conocida como la Horda de Hierro. Grommash no tardó en unir a los clanes orcos de Draenor bajo su estandarte, y los líderes de clan se convirtieron en señores de la guerra de la Horda de Hierro. Entre ellos, el sanguinario Kargath Garrafilada, el astuto Puño Negro, el anciano chamán Ner'zhul y el implacable Kilrogg Mortojo. La Horda de Hierro tomó el control de varias ubicaciones clave de Draenor, sometió la ciudad ogra de Ogrópolis y construyó enormes fortificaciones –como la Fundición Roca Negra– para equipar a los ejércitos de los señores de la guerra. Cuando la Horda de Hierro tuvo Draenor bajo su dominio, los orcos invadieron Azeroth a través del Portal Oscuro, arrasaron el Castillo de Nethergarde y tomaron el control del Bastión Machacamiedo. Como represalia, Khadgar reunió a los campeones de la Alianza y la Horda y los condujo a través del portal para detener a la Horda de Hierro en Draenor de una vez por todas. Finalmente, Garrosh conoció su final a manos de Thrall y, tras una agotadora campaña, los héroes de Azeroth consiguieron derrotar a la mayoría de los señores de la guerra de la Horda de Hierro. La ofensiva de Khadgar supuso un golpe demoledor para ellos. El fracaso de Grommash al no conseguir para sus guerreros la victoria que les había prometido causó la disensión en sus filas y permitió al brujo Gul'dan la oportunidad de usurpar el mando de la Horda de Hierro e invocar a la demoníaca Legión Ardiente a Draenor...

Señores de la guerra

Las sangrientas batallas entre los temibles clanes orcos, los autoritarios ogros y los respetuosos draenei forjaron las fronteras del reino de Draenor antes de la creación del Portal Oscuro. Adéntrate en un mundo salvaje… y revive los momentos históricos que vieron nacer a sus leyendas más emblemáticas.

Khadgar

Grommash

Garona

garona

Gul'dan

Relatos cortos

Grito Infernal

– Por Robert Brooks Parte uno Garrosh escudriñó con cautela el paisaje de Nagrand. Hacía...

Las reglas del juego

– Por Ryan Quinn La mensajera orca con el rostro lleno de cicatrices se dirigió a las...

Furia Infernal

fury

Después de las duras derrotas a manos de los campeones de Azeroth, el brujo Gul'dan logró convencier a los líderes de la Horda de Hierro aún con vida para servir a la Legión Ardiente. Este sacrificio —así lo creyeron— les daría una última oportunidad para cambiar el rumbo de la batalla. Solo Grommash Grito Infernal opuso resistencia, por lo que Gul'dan lo encarceló para que el antiguo jefe de guerra sirviera como ejemplo ante los demás. Luego se hizo con el control de la Ciudadela del Fuego Infernal, con la intención de usarla como campamento base para que la Legión invadiera Draenor, e invocó al señor de los demonios Archimonde. Mientras tanto, los héroes de Azeroth invadieron la ciudadela por tierra y por mar. Con la ayuda de Khadgar, Yrel, Durotan y el liberado Grommash, los campeones de Azeroth consiguieron abrirse paso a través de los horrores que habitaban la Ciudadela del Fuego Infernal. Tras una encarnizada lucha que casi acaba por destruir Draenor por completo, Archimonde fue finalmente derrotado. Sin embargo, incluso tras su caída, el demonio consiguió enviar al traidor Gul'dan a través de un portal dimensional. Su pacto con la Legión aún está lejos de haber llegado a su fin...

Vídeo resumen

Relatos cortos